Categoría: Guía de la Ciudad , 13 Enero, 2017

Las playas de Montevideo: un paseo por su historia

Las playas de Montevideo: un paseo por su historia

Parece difícil de creer hoy, pero hubo una época en que las playas montevideanas no estaban conectadas por la rambla. Un momento de la historia en el que Montevideo era una ciudad pequeña -apenas lo que hoy es Ciudad Vieja y el Centro-, y muchos barrios que hoy la ensanchan eran balnearios periféricos que las familias disfrutaban como lugares de descanso y veraneo.


Porque hoy las playas de Montevideo (y los barrios en torno a ellas) son uno de sus mayores rasgos de identidad, en InfoCasas quisimos indagar la historia que cada una tiene para contar.




Historia de las playas montevideanas, de Oeste a Este


Punta Espinillo


La playa más al oeste de Montevideo, sobre la frontera departamental con San José, se llama así (como todos podrán suponer) por la cantidad de espinillos que crecían en la zona. Desde que empezaron a visitarla vecinos de la zona hasta hoy (donde se encuentra un lindo parque municipal), el paso del tiempo ha mantenido bastante intacto su paisaje; de hecho es considerada la única costa en estado natural del Departamento de Montevideo. Aquí se localizan yacimientos arqueológicos que testifican la presencia humana en épocas prehistóricas.


Pajas Blancas


Toma su nombre de los junquillos blanquecinos y las pajas bravas (panicum prionitis) que abundaban en la zona. La denominación fue dada por la familia francesa Lernou, residente en Buenos Aires pero propietaria de esos arenales hasta principios del siglo XX. En ese entonces se levantaban los penachos blancos de la vegetación por encima de las dunas.


El lugar pasó luego a manos de los hermanos Costa, que lo forestaron plantando cuatro mil eucaliptus. Crecieron las fábricas y se construyó un hotel en 1920 con salones de fiesta y 10 habitaciones, que fue destino de montevideanos y argentinos durante todos los veranos. Varias familias compraron terrenos para veranear en la década de 1940, una zona conectada por el ómnibus 133 de Cutcsa. Se considera aún hoy como el único balneario de Montevideo, ubicado a casi 20 kilómetros del centro de la capital.


Playa Pajas Blancas décadas atrás

Balneario Pajas Blancas (Foto 13052 FMH.CMDF.IMM.UY)



Playa del Cerro


El emblemático Cerro de Montevideo le da nombre a esta playa y enmarca el paisaje de la bahía más importante de la historia del país. La fortaleza que corona la cima fue construída en el siglo XVIII bajo las órdenes del fundador de la capital uruguaya, Bruno Mauricio de Zabala.


La villa del Cerro, hoy barrio del Cerro, fue fundada en 1834 con el nombre de Cosmópolis: vivían allí inmigrantes de los confines más diversos. Es por eso también que en 1867, el gobierno del general Venancio Flores designó a las calles de la villa con nombres de países. Fue un poblado industrial, marcado por los saladeros y luego los frigoríficos, anexado a Montevideo oficialmente en 1913.


Sus playas eran frecuentadas por los mismos pobladores de la zona, en su mayoría obreros. A diferencia de Carrasco o Pocitos, no era una zona de segunda residencia y estaba lejos para los que vivían en el Centro. Igualmente se podía llegar por tranvías, y el principal atractivo era un barco a vapor que recorría la bahía en unos 15 minutos de paseo. Hoy es uno de los lugares de Montevideo con más rico patrimonio histórico, y la playa del Cerro es un paseo muy popular de zona oeste de la capital.




Barrio del Cerro, año 1945 (Foto 340e FMH.CMDF.IMM.UY)



Playa Ramírez


Por su cercanía a la ciudad, Ramírez era una de las playas más populares a principios del siglo XX, honor que compartía con la Playa de los Pocitos. El origen de su nombre se remonta a 1841, cuando José Ramírez Pérez compró un predio allí, y la actividad económica generada por el saladero de la zona daría a luz barrios como el Parque Rodó (el “Parque Urbano”, como se llamaba en principio, es uno de los parques más antiguos de nuestra ciudad). La venta de los lotes estuvo en manos de Francisco Piria, el fundador de Piriápolis, un gran precursor de la creación barrios montevideanos.


A la Playa Ramírez se llegaba en tranvía tirado por caballos, en una época en que los baños de mar estaban de moda por razones terapéuticas. El primero fue el “Tranvía del Este” en 1871. Al llegar, el visitante se encontraba con los llamados “Baños de Ramírez”, 54 baños de madera, unos para damas y otros para caballeros. También estaban los “Carros de Baños Orientales”: casillas con ruedas que entraban al mar tiradas por mulas. Incluso se alquilaban toallas y calzoncillos para los que querían cambiarse el traje de baño (que cubría todo el cuerpo).


En 1906 llega el tranvía eléctrico, y en 1909 se inaugura el "Hotel -Teatro-Casino del Parque Urbano” (actualmente Casino Parque Hotel) lo que le dio un gran impulso a la zona que ya era muy popular por su playa y el parque.



Vista de la Playa Ramírez y el Casino Parque Hotel en 1916 (fuente: Casino Parque Hotel)




Playa de los Pocitos


La zona de Pocitos fue inicialmente poblada por familias italianas en el siglo XIX. La playa toma su nombre de la época en que las lavanderas acudían a ella y aprovechando las arenas limpias hacían pozos para lavar la ropa. Debido a las cachimbas o pozos que hacían para llevar adelante su labor, el arroyo que estaba en la actual calle 26 de Marzo pasó a llamarse “de los pocitos”, nombre que tomó la zona en 1886 cuando se inauguró la localidad de forma oficial ("Nuestra Señora de los Pocitos").



Si bien a comienzos del siglo XX la mayoría de la élite montevideana vacacionaba en quintas tierra adentro, ya algunos miembros de la alta sociedad construían sus chalets en esta zona, que además empezó a tener gran actividad hotelera. En 1940 se empezaron a elevar los edificios, eliminando la construcción costera reinante hasta el momento. Al igual que muchos barrios montevideanos, Pocitos originalmente nació como un poblado independiente que acabó absorbido por el crecimiento de la ciudad.




Playa Pocitos y Hotel Rambla. Año 1936 (Foto 6655 FMH.CMDF.IMM.UY)



Playa del Buceo


Su primer nombre, en 1752, fue “Buceo de la Luz”, debido a los buceadores que participaron en el rescate de la carga de un barco hundido llamado “Nuestra Señora de la Luz”. En el siglo XIX se instalaron muelles, saladeros, la aduana y el puerto de Oribe (1845), y se inauguró el Cementerio en 1872. Hacia 1948 ya vivían 902 personas entre pescadores y viviendas. Poco a poco, el Buceo creció en el siglo XX como balneario: en 1939 se había instalado el Yacht Club Uruguayo, y en 1958 el Edificio Panamericano; cuando a esas alturas el lugar ya se consideraba un barrio montevideano.


Playa de Buceo en 1919

Playa Buceo. Año 1930 (Foto 5422 FMH.CMDF.IMM.UY)

Playa Malvín


El origen del nombre es bastante anecdótico: viene de la deformación del apellido de Juan Balbín González Vallejo, pulpero y cabildante, quien tenía un saladero en la zona hacia el año 1772. De nuevo aparece la figura de Francisco Piria urbanizando la localidad en 1896, a la que llamó “Lavaderos del Este” con la idea de establecer allí a las lavanderas desplazadas de los Pocitos. Hasta entonces reinaban las dunas desérticas.


A principios del siglo XX, para ir a Malvín el tranvía paraba en el Camino de la Aldea (hoy Avenida Italia) a la altura de Veracierto. De allí hasta la costa reinaba un paisaje de médanos blancos.


En Malvín, al lado de Punta Gorda, también encuentra la Playa de los Ingleses, llamada así porque en esas costas desembarcaron las tropas de Inglaterra en el marco de las invasiones inglesas de 1807.



Playa Malvín. Rambla. Año 1925 (Foto 3814 FMH.CMDF.IMM.UY)


Playa Carrasco


El nombre de esta playa viene del apellido de Sebastián Carrasco, soldado de Buenos Aires y uno de los primeros pobladores de Montevideo, dueño de aquellas tierras en el siglo XVIII. Los predios pasaron por diferentes manos hasta que fueron a remate y los compró Juan María Pérez. Uno de sus herederos fue el Dr. Alfredo Arocena, abogado y empresario uruguayo, quien terminó fundando el balneario junto a Esteban Elena, con diseño del francés Charles Thays.


En 1921 se inaugura el Hotel Casino Carrasco, y convierte a la zona en un destino turístico envidiable. Se instalan allí las casas de veraneo de montevideanos y argentinos, y más adelante ya con residentes permanentes pasó a ser la zona más lujosa de la ciudad.




La Rambla, el lazo conector entre los barrios costeros


Hoy la Rambla es uno de los paseos más placenteros de la ciudad, conectando los distintos barrios costeros. Pero no siempre las playas montevideanas estuvieron unidas por una vía continua. La historia de la Rambla se remonta a 1922, cuando fue aprobado un plan de rambla costanera presentado por el Ing. Juan. P. Fabini al Consejo Departamental. El tramo iba desde la escollera Sarandí hasta actual Parque Rodó.


El histórico temporal que golpeó la capital en 1923 aplazó la concreción del proyecto ya que gran parte de la costa se vio afectada y necesitaba reparaciones. La financiación se logró con un decreto en 1925, creándose la “Comisión Financiera de Rambla Sur” (organismo supervisor y hasta gestor en algunos casos). Tras más de dos años de obra, se inauguró el 31 de diciembre de 1931. Los 22 kilómetros de extensión de la Rambla es una síntesis de la variedad y belleza de las playas montevideanas, uno de los grandes orgullos de nuestra ciudad.



Construcción de la Rambla de Montevideo

Construcción de la Rambla (fuente de la foto: Enlaces Uruguayos)


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